Saturday, September 23, 2006

Historia secreta de los OVNIs

HISTORIA SECRETA DE LOS OVNIS


Desde principios de 1942, tanto los alemanes como los norteamericanos comenzaron a crear naves en forma de platillos voladores. Los alemanes le dieron un gran impulso a esa investigación, de esa forma lograron producir motores a reacción como parte de ese programa, giroscopios que podían funcionar a gran altitud e incluso se habló de un material poroso, posiblemente una aleación de titanio y aluminio
[1] el cual podría utilizar el concepto de capa limite de Prandtl[2]. con lo cual sería posible alcanzar grandes velocidades.
Por lo tanto el concepto de platillo volador no es nuevo. Las marinas norteamericanas e inglesas se han interesado por ellos durante mucho tiempo.
La marina norteamericana construyó el Flauder y la fuerza aérea hizo lo propio con el Flapjack, esos proyectos fueron elaborados entre 1942 y 1947 y desde esa fecha también Canadá se interesó por ellos, luego el gobierno Canadiense afirma que transfirió ese proyecto al norteamericano en 1953. Pero la marina norteamericana afirmó que el proyecto había fracasado a pesar que durante esos años se observó una gran cantidad de avistamiento sobre el polígono de pruebas de White Sand en la cual la marina llevaba a cabo sus pruebas y según se desprende de la publicación del U.S News and World Report de Abril de 1950 donde aparece que la marina gastó el doble que él ejercito en el Flauder.
El gobierno Canadiense a pesar de haber afirmado que ya no estaba interesado en ello, el Toronto Star del 11 de febrero de 1953 anunciaba que se estaba fabricando un nuevo platillo volador en las fábricas de Avro-Canada. Aquí la palabra nueva, nos indica que a pesar de todas las negativas los canadienses habían construido tal vez varios platillos voladores antes de este nuevo intento.
El 16 de febrero de ese mismo año, el ministro canadiense de producción para la defensa C. D. Howe informó a la Cámara de los Comunes que Avro-Canadá estaba trabajando en un prototipo de platillo volador capaz de volar a casi dos mil Km/hora y ascender verticalmente, éste seria tan revolucionario que convertiría en caduco a cualquier otro aparato aéreo. Seguidamente, el Toronto Star pretendía que el general Montgomery era una de las pocas personas que gozaba haber visto el prototipo de la Avro. Poco después se publicó que el vice mariscal del aire D. M. Shmith había manifestado que lo que en realidad vio el general Montgomery eran los planos de construcción preliminares de un caza giroscópico cuya turbina giraría en torno al piloto, que estaría en el centro del disco.
La prensa americana apodaba Omega a esa maquina, y en 1953, la RAF Review le concedía respetabilidad semi oficial, divulgando la mayor parte de las investigaciones canadiense no secretas e incluso diseños de la máquina.
A principios de noviembre de 1953 los periódicos de Canadá informaron que el 31 de Octubre se mostró a un grupo de 25 oficiales y científicos norteamericanos un prototipo del Omega. Al año siguiente la prensa norteamericana afirmaba que el ejército de ese país destinaría una suma de dinero no especificada a Canadá para la construcción de un prototipo de su platillo volador que había sido diseñado por el Ing. Jhon Frost que trabajaba para la Avro-Canada en Malton, Ontario, el cual seria capaz de volar a una velocidad de casi 4000 Km/hora.
Luego, en la prensa Canadiense se leyeron declaraciones donde el gobierno estaba proyectando escuadrones completos de platillos voladores para la defensa de Alaska y las regiones del norte, también decían que las naves eran de ascenso vertical y por lo tanto no necesitaban pistas especiales.
El 3 de Diciembre de 1954 el gobierno canadiense declaró que había abandonado ese proyecto aduciendo que no era práctico. El ministro de defensa confirmó esa declaración, añadiendo que el proyecto había costado demasiado.
Eso era lo que aparecía en la prensa de aquella época, era evidente que estaban probando naves secretas, tanto los norteamericanos como los canadienses y que muchos de los avistamientos de platillos voladores fueron en realidad naves secretas de esos países, y es por ello que tenían buenas razones para borrar el proyecto Libro Azul y desechar las recomendaciones de Robertson, las cuales estaban en pleno auge
[3] . Es por eso que no debería extrañarnos que el pentágono promulgara en agosto de 1953 los reglamentos de aviación 200-2 con la finalidad de contar con un arma de relaciones públicas, en el sentido que prohibía divulgar información alguna sobre apariciones, excepto en el caso que la visión fuese positivamente identificada como fenómeno natural, y que estas debían ser archivadas. Luego, en diciembre de ese año ampliaron la disposición 200-2 con el decreto 146 del mando conjunto, en el sentido que cualquier información al público constituía delito de espionaje, penado con uno a diez años de prisión.
[1] El material se llamaba luftschwamm, aunque dudo que pudiera funcionar. La tecnología de materiales no estaba muy avanzada en aquella época.
[2] Ludwig Prandt esbozó ese concepto en 1904 siendo profesor de la universidad de Gotingan. Aunque unas 5000 veces menos denso que el aceite, el aire es viscoso. Por esa razón, al barrer la masa sólida de un avión, forma imperceptibles estratificaciones de resistencia en proporción directa con la velocidad del avión.
Para explicarlo brevemente, si dirigimos el impulso negativo lo más cerca de la cola, se minimizarla el gasto de energía para impulsarlo. De esta forma es hasta posible que un avión pudiera volar sin emplear poco mas que el aire expelido, a base de retirar, aunque no fuese por completo, la capa limite, recuperarla y utilizarla como fuerza propulsora.
[3] El general Roberston liderizaba a un grupo multidisciplinario de científicos dedicados a la investigación del fenómeno de los ovnis, una de las recomendaciones era poner cámaras a intervalos de distancias en los lugares donde las apariciones eran más frecuentes, con el propósito que al tomar varias cámaras el mismo acontecimiento se pudiera calcular la velocidad y altura de estos.